
La oración se inicia con una invocación al Espíritu Santo
-Ven, Espíritu Santo, llena los corazones de tus fieles y enciende en ellos el fuego de tu amor.
-Envía tu Espíritu Creador. Y renueva la faz de la tierra.
-Oh Dios, que has iluminado los corazones de tus hijos con la luz
del Espíritu Santo; haznos dóciles a sus inspiraciones para gustar
siempre el bien y gozar de su consuelo. Por Cristo nuestro Señor. Amén.













